sábado, 13 de octubre de 2007

martes, septiembre 11, 2007

La Felicidad en Dosis

Sacado de La Nación, 7 de septiembre de 2007 (http://www.lanacion.com.ar/941584), autor original: Mex Urtizberea.


En este mundo que nos toca uno hace lo que puede, y si no lo compra hecho: en forma de pastilla. Si el mundo nos duele, antidepresivos. Si nos pone nerviosos, tranquilizantes. Si lo sentimos vacío, estimulantes. Si lo sentimos exigente, ansiolíticos. Si lo sentimos insomne, somníferos. Si lo sentimos frustrante, anfetaminas.

En este mundo apurado y urgente, sin tiempo para fortalecer las debilidades, de a poco nos vamos enfrascando, cada uno en su frasco chico. O en frasco mediano o grande; o en cajas, tabletas o unidades sueltas. Este mundo que nos toca será amarrete en muchas cosas, pero es muy generoso en pastillas.

Pastillas para el amor, para el sexo, para bailar. Pastillas para dejar de fumar, para adelgazar, para no tener hambre. Pastillas para autobroncearse, para tener más músculos, para tener menos problemas. Pastillas para estar más arriba, para estar más abajo, para no estar.

Pastillas para soportar la añoranza de una infancia perdida de pastillitas Punch. Pastillas para soportar la añoranza de una adolescencia dorada de pastillas de menta antes de besar. Pastillas para no recordar, para la memoria, para olvidar.

En este mundo que nos toca, con sus exigencias y su indiferencia, parece tan difícil alcanzar la felicidad que es tentador comprarla hecha, en forma de pastilla. Si el mundo nos resulta un poco hostil, media pastilla. Si nos resulta muy hostil, una entera. Si no hay tiempo para tratar el origen del descontento, sus causas y sus razones, alegría en miligramos. Si el descontento es porque sí, el doble de miligramos. Si no hay tiempo para tratar el origen del miedo que nos paraliza, sus causas y sus razones, una dosis de tranquilidad. Si el miedo es porque sí, dos dosis.

En este mundo en el que nos toca vivir, tan demandante de perfecciones, de éxitos individuales, de existencias superficiales, uno da lo que cree que puede dar, y el resto se lo pide prestado a las pastillas. Pastillas para distraerse; para no distraerse. Pastillas para descansar; pastillas para no estar cansado. Pastillas para no desear; para desear. Pastillas para aquietar lo que se ha movilizado; para movilizar lo que se ha quedado quieto. Pastillas para cortar una adicción y cambiarla por una adicción a las pastillas. Pastillas para cortar la adicción a las pastillas para cortar la adicción.

En este mundo que nos toca, en donde las debilidades están tan mal vistas, cada uno hace lo que puede con ellas, de a poco más enfrascados cada uno en su propio frasco. Y así de tranquilizados, de antideprimidos, de estimulados, de somnolientos, logramos afortunadamente aceptar este mundo que nos toca. No sea cosa que un día nos despertemos, y se nos antoje cambiar el mundo por uno en el que todos podamos ser de verdad felices.


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viernes, septiembre 07, 2007

Malvinas: una nueva oportunidad


Artículo de Vicente Palermo -politólogo, Instituto Gino Germani-Conicet-, publicado en Clarín el martes 4 de septiembre de 2007.
Superado el tiempo de las evocaciones de la guerra en el Atlántico Sur, un cuarto de siglo más tarde, nuestro país debería estar preparado para debatir la real importancia que tiene la reivindicación territorial para el logro de los intereses nacionales .

Sosegada la polvareda, un somero examen de la reciente rememoración malvinense hace patente que el término "Malvinas" se ha convertido hoy en metonímico de "Guerra de las Malvinas". Basta preguntar a cualquier argentino ¿qué piensa de Malvinas? para evocar en su mente la guerra y sus consecuencias.

Este desplazamiento de los otros significados del término por uno de ellos merece mayor atención. Considerando la "cuestión Malvinas" de modo abarcativo, percibimos cuatro significados muy diferentes: un archipiélago (habitado); la guerra de 1982; un diferendo inter-estatal, y una causa nacional argentina.

Pasar por alto la distinción entre "diferendo" y "causa" confunde malamente las cosas. Los diferendos territoriales son corrientes. Argentina y Brasil tuvieron uno en las antiguas Misiones. Un arbitraje internacional dio vuelta la página. Gibraltar es apenas un diferendo entre españoles y británicos. Una causa nacional constituye en cambio un hecho cultural y político. Es una propuesta de identidad que aspira a tener encarnadura social, y carga a los diferendos de valores.

Las causas nacionales cuentan de sí estar establecidas en virtud de mandatos que conjugan la identidad y los intereses nacionales y se proponen por encima de preferencias, valores o intereses "menores" de los ciudadanos. Ilustra muy bien esta interpelación de la causa Malvinas su cincelamiento en la dura piedra constitucional en 1994.

El aliento de la causa Malvinas no nos brinda las mejores propuestas identitarias ni favorece nuestros mejores intereses como argentinos. Pero el problema principal es la falta de debate. Hay mucho barullo, poca imaginación, y escasísima discusión pública.

Que la guerra haya eclipsado los otros significados empeoró las cosas: la causa Malvinas, oculta y bien protegida con el escudo del acontecimiento traumático, continúa definiendo los parámetros querellantes y autorreferenciales de la política oficial.

Conocimiento y memoria son indispensables; pero la rememorización malvinense ha sido tan obsesiva como limitada. Centrada en el episodio, en sus desencadenantes inmediatos, en hipótesis causales superficiales (general borracho, dictadura acorralada, fervor patriótico de los argentinos engañados en su buena fe), en sus terribles secuelas, descuidó la inspección de las condiciones de largo plazo que hicieron posible ese desastre político y moral colectivo, entre ellas el nacionalismo territorial y su fusión en una poderosa causa.

Las declaraciones del canciller Jorge Taiana en Naciones Unidas (Clarín, 22-06-2007) ilustran el modo en que la atención concentrada en la guerra preserva la causa: "la dictadura militar... actuó a espaldas del pueblo... apartándose del tradicional reclamo pacífico. Se trató de una decisión equivocada porque el pueblo argentino siempre supo que el ejercicio pleno de la soberanía será recuperado por el diálogo pacífico y diplomático". Que tan descomunal macanazo fuera proferido ante un auditorio en que todos saben que todos saben, ilustra cómo la "política" oficial se orienta al consumo doméstico. Esa política es inútil para alcanzar el objetivo que desvela a la ortodoxia malvinera, la "recuperación".

El embajador César Mayoral, ex-representante ante la ONU, admitió que Argentina no podría hoy siquiera ganar, como en 1965, una resolución: "no es fácil conseguir (los) 128 votos (necesarios)... Quizás España vote a favor, por Gibraltar. Habría que conquistar a los rusos y a los chinos... Podemos volver a la asamblea a plantear el tema con más fuerza, pero sin resolución (Clarín, 19/06/2007)". Y desde que españoles, británicos y gibraltareños iniciaron un diálogo triangular un manto de neblina cubre el Peñón entre nosotros.

Pero la obcecación en el objetivo territorial perjudica la mejor integración argentina al mundo, el aprovechamiento de las mejores oportunidades de cooperación ambiental, económica y tecnológica, y el desenvolvimiento de una propuesta identitaria republicana, progresista, distante del territorialismo y del unanimismo. Sin debate público nuestra política sobre Malvinas continuará atrapada por "la causa"; ahora que la rememoración malvinense ha quedado atrás, es quizás una buena ocasión para comenzarlo.


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martes, septiembre 04, 2007

Actualidad mundial

Gobierno amenaza soberanía masónica

LA HABANA, Cuba (Juan Carlos Linares Balmaseda / www.cubanet.org)

El pasado 2 de agosto la jefa de la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista de Cuba, señora Caridad Diego, citó a su despacho a un alto funcionario del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba. Entre otras cuestiones, la señora Diego abordó el tema de las elecciones en ese cuerpo masónico, dispuestas para enero de 2008, y amenazó con romper todas las relaciones del gobierno con el Supremo Consejo si era electo al cargo de Soberano Gran Comendador el señor Gustavo Pardo Valdés, quien actualmente ocupa el cargo de Gran Canciller Secretario General, además de ser el Presidente de la Academia Cubana de Altos Estudios Masónicos de la Gran Logia de Cuba, y un investigador de la historia de la masonería. Diego alegó que Pardo es un enemigo declarado de la revolución, que asiste y ayuda a los presos "contrarrevolucionarios", que tiene grandes vínculos con funcionarios de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba y no se descarta un proceso legal en su contra.
"Romper todas las relaciones del gobierno con el Supremo Consejo podría implicar que nuestro cuerpo masónico se convierta en una organización ilegal y sus bienes sean incautados", fundamentó el señor Pardo.
Políticos acusan a anticlericalismo masónico de investigación contra la Iglesia en Italia
ROMA, 30 Ago. 07 / 07:10 pm (ACI).-
Funcionarios y políticos italianos acusaron a sectores "radicales y masones" como los responsables de las amenazas de la Comisión Europea de investigar supuestas "ventajas fiscales" de la Iglesia Católica en Italia.La prensa italiana recogió las declaraciones de ministros y parlamentarios nacionales que rechazan tajantemente la iniciativa de la UE.El Ministro de Infraestructuras, Antonio Di Pietro, denunció "una instrumentalización política para poner obstáculos a aquellos que hacen el bien", y consideró que la Unión Europea "mejor haría en ocuparse de los paraísos fiscales". Por su parte, el Ministro de Justicia, Clemente Mastella, aseguró que las sospechas de la Comisión Europea son sólo un "pretexto". Al mismo tiempo, el partido Unión de los Demócratas Cristianos y de Centro (UDC) acusó a círculos "radicales y masones" en Bruselas. El Partido Forza Italia, acusó implícitamente a una Ministra del gobierno de Romano Prodi, la ex comisaria europea Emma Bonino, una de las líderes del Partido Radical italiano, un partido pequeño de fuerte y reconocida influencia masónica, de estar detrás de las pesquisas de la Comisión. La izquierda, encabezada por los Verdes, es la única que apoya totalmente la eventual investigación de la Comisión. El Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, Mons. Angelo Bagnasco, recordó que la Iglesia ha ayudado a mucha gente en el pasado y pidió no caer en "prejuicios ideológicos". En Italia, la Iglesia Católica goza en algunos casos de una exención del impuesto catastral, y una reducción del 50 por ciento de la tasa sobre actividades empresariales en los sectores de la salud y la educación.


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lunes, agosto 27, 2007

un articulo de Jorge Fontevecchia

Neandertalización de la política.

El Hombre de Neandertal, nuestro antepasado más cercano, tenía el cerebro menos desarrollado.
El Hombre de Neandertal, nuestro antepasado más cercano, tenía el cerebro menos desarrollado. Se lo dibuja con una frente huidiza y en chanfle hacia adentro porque su lóbulo frontal era menos moderno. En el lóbulo frontal se concentran, entre otras funciones, las relacionadas con la moral, la ética, el sentido del deber y el pensamiento a largo plazo y estratégico. Un conocido psiquiatra argentino, Eduardo Kalina, sostiene que por efecto del consumo de drogas y mayor cantidad del alcohol en los más jóvenes, se está alumbrando la primera generación en la historia de la humanidad con un lóbulo frontal del cerebro menos potente que la anterior. Asumiendo la metáfora antropológica, la juventud se neandertalizaría cuando desea todo ya y no puede medir las consecuencias del placer inmediato o prever las ventajas de posponer determinadas circunstancias (sembrar, ahorrar o invertir). Pero no sólo los jóvenes por efecto de la droga y el alcohol se neandertalizan: hay una tendencia social, que la televisión refleja espectacularmente, hacia valores más inmediatos que afectan y son afectados por la política. Por ejemplo, los votantes disculpan la corrupción o el autoritarismo mientras la economía vaya bien y los gobernantes -previendo a ese elector- se comportan en consecuencia. En esta edición (ver página 16), Rafael Bielsa dice que Cristina Kirchner no precisará segunda vuelta y su votos no serán afectados por los casos de corrupción porque "la gente cree que Skanska es un yogur" (cuando el ex canciller era joven existía un yogur llamado Yolanka). Cada época tiene rasgo de carácter. Cuando Freud creó el psicoanálisis, la tendencia social era hacia la neurosis: la gente se reprimía. En el siglo XXI es todo lo opuesto, el carácter de época es la manía. Los psicólogos hablan de un "tempo maníaco" -distinto del tiempo gravitacional- donde todo está acelerado en un ritmo frenético (como en los exitosísimos programas de Tinelli, quien para no pocos encuestadores tendría serias chances de ser elegido Presidente si se presentara como candidato). Hoy, socialmente, está muy mal visto el clásico pensador melancólico de otra época y la gente le huye al depresivo. No es casual que una de las mayores industrias medicinales sea la fabricación de antidepresivos. Cada época tuvo su personaje de moda: en la de Freud era el obsesivo, en la última parte del siglo pasado fue el borderline y ahora es el bipolar. Ballottage. Pero aun aceptando que viviéramos una era política cortoplacista, sería útil para el Frente para la victoria no confiar en exceso en que Cristina Kirchner resultará invencible en primera vuelta. Varias encuestas que circulan en privado indican que su actual intención de voto no supera con mucha holgura el 40% necesario para obviar el ballottage. Un cinco por ciento se puede perder en la última semana y faltan ocho semanas para la elección. Los mal pensados atribuyen a estos datos, preocupantes para el oficialismo, el hecho de que hace un tiempo que no se difunden encuestas. Además, el contexto económico mundial, que siempre fue una fuente de buenas noticias para el kirchnerismo, por primera vez amenaza seriamente con un fin de fiesta. Cristina Kirchner se debe preguntar: ¿qué pasó para que lo que prometía ser un paseo hacia la Casa Rosada se haya transformado en un largo calvario donde, como los presidiarios, se ruega que los días pasen lo más rápido posible? Qué distinta habría sido la situación de la candidata si Néstor Kirchner, apelando a que su mandato debía finalizar exactamente tras cuatro años, hubiera adelantado a marzo pasado las elecciones, como especulaba y temía Lavagna. Quizás hoy no se perdonen esta elección con complicaciones, cuando tenían un seguro triunfo en marzo. Miopía de futuro. En 1848, Phineas Gage, el capataz de la construcción del ferrocarril de Vermont, Estados Unidos, sufrió un "prodigioso" accidente. Por efecto de un explosión, una barra de hierro penetró por su mejilla izquierda, atravesó la parte frontal del cráneo y aterrizó a 30 metros cubierta de sesos y sangre. Increíblemente, Phineas Gage no murió y, tras las precarias curaciones de la época, pudo continuar su vida normalmente. Pero Gage ya no era Gage: su personalidad cambió, su carácter fue tan distinto que pasó de ser un hombre ejemplar a comportarse de forma despreocupada e imperturbable. En palabras del médico que lo curó -John Harlow-, reproducidas por el Boston Medical and Surgical Journal: "No había preocupación por su futuro ni síntoma de previsión". No había perdido la destreza con sus manos, ni en el habla, ni en la mayoría de las capacidades intelectuales, pero la lesión del lóbulo frontal le había hecho desaparecer una propiedad que es única en los humanos: la capacidad de anticipar el futuro y planear dentro de un ambiente social complejo. Carecía del sentido de responsabilidad hacia sí mismo y hacia los demás. O sea, de libre albedrío. El edificio de la ética y su voluntad se habían derrumbado (la fuerza de voluntad es la capacidad de decidir en función de los resultados de largo plazo y no de las consecuencias de corto plazo). Doce años después del accidente, Gage terminaría su vida bebiendo y armando pleitos en los bares de San Francisco; antes recorrió Sudamérica como aventurero y condujo una diligencia en Chile. Su cráneo, tras muchas décadas de estudio, sigue guardado en el Museo de la Historia de la Medicina de Harvard como reliquia del primer caso que permitió comprobar mejor la función del lóbulo frontal del cerebro humano. ¿Lobotomía? Histogramas de pruebas con juegos de cartas mostraron que personas con lesiones frontales en el cerebro ya no son sensibles a las penalizaciones y sólo están motivadas por las recompensas: la mera presencia de gratificaciones inmediatas hace que pasen por alto las penas posteriores. Tantos años de mala política en Argentina, ¿nos habrán afectado nuestros lóbulos frontales?



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lunes, agosto 06, 2007

¿Cuando comenzó el siglo XXI ?

DECIMOTERCER ANIVERSARIO DEL ATAQUE A LA AMIA
¿Cuándo comenzó el siglo XXI?
Por Carlos Alberto Montaner

En noviembre de 1815 las Casas Reales europeas, reunidas en Viena, escribieron el acta de defunción de la Revolución Francesa y construyeron un sistema de convivencia internacional que duró cien años. Ahí, en el Congreso de Viena, entre bailes, cacerías y unos cuantos adulterios, se forjó lo que serían las líneas maestras del siglo XIX.
Esa divertida fiesta llegó a su fin el 28 de junio de 1914, con dos disparos que mataron a veinte millones de personas. Esto ocurrió cuando el estudiante nacionalista serbio Gavrilo Princip asesinó en Sarajevo al archiduque Francisco Fernando. A partir de ese momento se armó la de Dios es Cristo; a las pocas semanas estalló la Primera Guerra mundial y la consecuente demolición de tres imperios: el ruso, el pangermánico y el turco, mientras ingleses y franceses comenzaron su inexorable declive.

Hay cierto consenso entre los historiadores en que el siglo XX se inició aquel verano de 1914. En ese punto comenzaron a gestarse la revolución bolchevique en Rusia, el encumbramiento del nazi-fascismo, la Segunda Guerra Mundial y la posterior Guerra Fría. En 1989, con Gorbachov como sepulturero, el siglo XX fue felizmente enterrado bajo los escombros del Muro de Berlín.
¿Cuándo y dónde nació el XXI? Una buena hipótesis es la del analista argentino Esteban Lijalad. Comenzó en Buenos Aires el 18 de julio de 1994 el día en que una bomba descomunal mató a 85 personas e hirió a otras 300. El poderoso artefacto, oculto dentro de una camioneta, fue colocado en la sede nde la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), una organización benéfica dedicada a la asistencia social de personas de todos los credos religiosos. Según las investigaciones oficiales, el autor del atentado fue un terrorista suicida musulmán llamado Ibrahim Hussein Berro de 29 años, la milicia chiíta de nHezbollah fue quien organizó la operación criminal, y el gobierno teocrático de Irán la financió y proporcionó los medios materiales.
El brutal acontecimiento poseía, encapsulados, todos los ingredientes de lo que luego experimentaríamos a escala planetaria. En primer término, el uso de terroristas suicidas que actúan contra objetivos civiles en nlos que las víctimas son siempre personas desprevenidas e inocentes. En segundo nlugar, la utilización del antisemitismo y del odio a Israel como pretextos para atacar cualquier país, persona o institución que arbitrariamente fueran calificados como opuestos a los pretendidos designios de Alá. Tiempo después, esas bandas de criminales, o de la misma familia, auspiciados unas veces por Teherán, Damasco o por los talibanes de Kabul, golpearían en Kenya, New York, Washington, Beirut, Tel Aviv, Madrid o Londres. Mala cosa. Ya es bastante grave y nauseabundo que el islamismo fanático pretenda perfeccionar la obra de Hitler aniquilando a los judíos y destruyendo al estado de Israel, pero el objetivo final es aún más delirante, loco, peligroso y abarcador: poner fin a la civilización occidental y al muy débil islamismo moderado, implantando sobre la tierra el reino de un Mahoma vengador e inflexible que lo mismo condena a muerte a escritores incómodos que vuela en pedazos un autobús repleto de niños escolares. Es la Yihad en su versión más letal: la guerra santa universal en nombre del Profeta, desencadenada por el sector más radical del islamismo, ése que no tardará en poseer armas nucleares y ya manifiesta su disposición a usarlas contra todo vestigio de racionalidad, laicismo y modernidad. ",1]

¿Cuándo y dónde nació el XXI? Una buena hipótesis es la del analista argentino Esteban Lijalad. Comenzó en Buenos Aires el 18 de julio de 1994, el día en que una bomba descomunal mató a 85 personas e hirió a otras 300. El poderoso artefacto, oculto dentro de una camioneta, fue colocado en la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), una organización benéfica dedicada a la asistencia social de personas de todos los credos religiosos. Según las investigaciones oficiales, el autor del atentado fue un terrorista suicida musulmán llamado Ibrahim Husein Berro, de 29 años. La milicia chiita de Hezbolá fue quien organizó la operación criminal, y el Gobierno teocrático de Irán la financió y proporcionó los medios materiales.

El brutal acontecimiento poseía, encapsulados, todos los ingredientes de lo que luego experimentaríamos a escala planetaria. En primer término, el uso de terroristas suicidas que actúan contra objetivos civiles, en los que las víctimas son siempre personas desprevenidas e inocentes. En segundo lugar, la utilización del antisemitismo y del odio a Israel como pretextos para atacar cualquier nación, persona o institución que arbitrariamente sea calificada como opuesta a los pretendidos designios de Alá. Tiempo después, esas bandas de criminales, o de la misma familia, auspiciados unas veces por Teherán, Damasco o por los talibanes de Kabul, golpearían en Kenia, Nueva York, Washington, Beirut, Tel Aviv, Madrid o Londres.

Mala cosa. Ya es bastante grave y nauseabundo que el islamismo fanático pretenda perfeccionar la obra de Hitler aniquilando a los judíos y destruyendo el Estado de Israel, pero el objetivo final es aún más delirante, loco, peligroso y abarcador: poner fin a la civilización occidental, y al muy débil islamismo moderado, implantando sobre la tierra el reino de un Mahoma vengador e inflexible que lo mismo condena a muerte a escritores incómodos que vuela en pedazos un autobús repleto de niños escolares. Es la yihad en su versión más letal: la guerra santa universal en nombre del Profeta, desencadenada por el sector más radical del islamismo, ése que no tardará en poseer armas nucleares y ya manifiesta su disposición a usarlas contra todo vestigio de racionalidad, laicismo y modernidad.
Pero hay más: el atentado a la AMIA también sirve para calibrar la npobre respuesta de las sociedades libres ante este nuevo peligro. En el mejor de nlos casos, la investigación llevada a cabo por las autoridades nacionales fue pobre y negligente. En el peor, hubo corrupción y soborno de funcionarios para que no se llegara claramente al fondo del asunto. No existió una verdadera respuesta solidaria internacional para respaldar a los argentinos. No se entendió que la masacre de la AMIA era una batalla local dentro de una verdadera guerra internacional. Ni siquiera los países integrados en MERCOSUR presentaron un frente enérgico ante Teherán y coordinaron sus estrategias de defensa. Todos actuaron como si estuvieran ante una anécdota aislada escasamente importante. Incluso hoy, trece años después, casi nadie ha advertido que aquel fatídico 18 nde julio acaso comenzó el siglo XXI.

Pero hay más: el atentado contra la AMIA también sirve para calibrar la pobre respuesta de las sociedades libres ante este nuevo peligro. En el mejor de los casos, la investigación llevada a cabo por las autoridades nacionales fue pobre y negligente. En el peor, hubo corrupción y soborno de funcionarios para que no se llegara claramente al fondo del asunto. No existió una verdadera respuesta solidaria internacional para respaldar a los argentinos. No se entendió que la masacre de la AMIA era una batalla local dentro de una verdadera guerra internacional. Ni siquiera los países integrados en Mercosur presentaron un frente enérgico ante Teherán y coordinaron sus estrategias de defensa. Todos actuaron como si estuvieran ante una anécdota aislada escasamente importante.

Incluso hoy, trece años después, casi nadie ha advertido que aquel fatídico 18 de julio acaso comenzó el siglo XXI.



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domingo, julio 22, 2007

Eutanasia y la demora legislativa (una visión personal)

ACLARACIÓN: El presente artículo es opinión personal exclusiva de su redactor y de ninguna manera refleja necesariamente la posición de cada uno de los demás integrantes de este blog en relación al tema.

En la actualidad, salvo en la provincia de Río Negro, subsiste en el país el problema de la falta de legislación sobre la eutanasia y la muerte digna.

Sin embargo, ello no sucede por falta de proyectos, sino de tratamiento de los mismos, en especial dados los tiempos electorales que corren, en el que el planteo de nuevas soluciones respecto del derecho de cada persona a decidir sobre su propia existencia y a no ser sometido a situaciones de encarnizamiento terapéutico más allá de toda razonabilidad o justificación terapéutica (o simplemente a no verse sometido a una subsistencia en un estado que no sea el libre y responsablemente elegido por cada uno como proyecto de vida personal), puede herir la sensibilidad de sectores importantes de formación de la opinión pública (en especial a nivel religioso) que, mas allá de su buena fe, no dejan de aparecer como interfiriendo en el derecho personal de cada uno de decidir en última instancia sobre la propia vida.

El punto, a mi entender, no es si la gente tiene el derecho a predicar sus creencias sobre cómo enfrentar la muerte y la enfermedad en situaciones extremas, y los demás a aceptarlas y seguirlas (o nó) si así les parece justo (lo que no se discute en absoluto por ser parte de su libertad de conciencia), sino si, en definitiva, dichas creencias, en un sistema democrático, no dependen de última de una opción individual en ese sentido por parte de cada individuo al margen de lo repugnante que pueda resultar para otras personas con opciones de vida distintas.

Así, surge en seguida el interrogante de si es lícito impedir que la gente tome una opción distinta sobre como afrontar situaciones en las que, por degradación extrema de la salud física o psíquica sin posibilidad de recuperación inmediata razonable, uno pueda verse sometido a un estado de sufrimiento o de vegetación que entienda incompatible con una vida digna, y la muerte aparezca como una solución más humana y misericordiosa que ser sometido a una situación que se presenta entonces como denigrante o insoportable, y por ende tenga el derecho a exigir que se respete esa decisión personal suya e incluso que se le ayude a cumplir esa voluntad última.

En definitiva, el tema de la eutanasia, como lo veo, tiene que ver con el derecho de las personas a ser los decisores últimos de sus propias vidas individuales, y a no ser vistos obligados a sufrir interferencias de otros que, al margen de su buena intención, interfieren en definitiva en un ámbito sumamente privado como es el proyecto de vida de cada uno, que a mi parecer incluye también la decisión última de cuándo dejar de vivir y cómo pasar los últimos momentos.

Así, se impone a mi entender que se de un debate a nivel nacional a fin de regular cómo preservar ese derecho individual a mi juicio supremo e inviolable, sin tapujos y sin falsos pudores, así como asegurar las condiciones para que esa elección pueda hacerse con suficiente responsabilidad y seriedad, tanto para preservar el derecho de los que elijan para sí la eutanasia, como para evitar que las personas que no estén suficientemente maduras o en estado de elegir responsablemente tomen una decisión luego irreparable, o que alguien tome una indebida decisión en ese sentido en contra de la elección personal del propio enfermo.

En este punto, en la Cámara de Diputados, el último proyecto sobre regulación de la eutanasia ingresó a fines de 2006. En el Senado la última iniciativa ingresó en mayo y tampoco se trató. La misma suerte corrieron los otros 19 proyectos que desde 1999 hasta ahora se presentaron en el Senado y en Diputados, la mayoría de los cuales ya caducaron al haber perdido estado parlamentario por no tratarse dentro de los dos años de presentados en las comisiones respectivas de las Cámaras de Senadores y de Diputados.

Todos esos casos se refieren a la muerte digna, testamento de vida o eutanasia, nombres que, con distintas variantes, contemplan el deseo del enfermo a que no se prolongue su vida por medios artificiales más allá de su voluntad. Ni siquiera el pedido público del ministro de Salud de una legislación que regule la eutanasia, convenció al Congreso.

En rigor, todas las iniciativas presentadas en el Congreso van en el mismo sentido de resguardar la opción de los enfermos terminales a negarse a recibir tratamientos que prolonguen su vida de modo artificial en contra de su voluntad, estableciéndose que esa manifestación de voluntad anticipada, denominada "testamento vital", sea elaborada por escrito y ante un escribano o un funcionario público para salvaguardar la seriedad y la autenticidad de esa voluntad y evitar también maniobras de terceros que quieran interferir en la decisión de otros de vivir o dejar de vivir. Finalmente, en senadores, hay incluso un proyecto que considera el no cumplimiento del testamento vital de pacientes terminales como "mala praxis profesional".

Dado así que, a criterio del suscripto, se trata de regular un derecho esencial de las personas como es el de disponer de su propia existencia y elegir cómo afrontarla, resulta esencial que se debata en serio el tema a fin de poder fijar los parámetros que aseguren una efectiva tutela del mismo, y la cuestión pueda resolverse con claridad, responsabilidad y el máximo cuidado, sin presiones de ningún sector y para beneficio de todos.

Este artículo fue escrito en función de la noticia en relación al tema que fue publicada en el diario La Nación el día sábado 7 de julio de 2007 por Laura Capriata (http://www.lanacion.com.ar/923701).



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viernes, julio 13, 2007

La Masonerìa de vuelta en Rusia.


Tras la Revolución de 1917 y el triunfo del comunismo, la masonería fue abolida en la Unión Soviética, viéndose obligada a disgregarse. Gran parte de los masones rusos se integraron en diferentes Logias del Gran Oriente Francés, que los acogió en un número no menor de 15 Logias.

Ahora, tras casi un siglo de historia y tras la desaparición del comunismo del mapa soviético, la masonería vuelve a Rusia, más fuerte que nunca.

El fin de la represión comunista ha favorecido el avance de la masonería. Una vez instalada en el poder en 1917, la «Komintern», el Gobierno comunista, se declaró incompatible con la masonería. Ahora, décadas después, con la desaparición oficial del comunismo en Rusia, cualquier ciudadano de la ex Unión Soviética ya puede informarse, ponerse en contacto, y en su caso, ingresar en la Gran Logia de Rusia, fundada oficialmente el 24 de junio de 1995. La Masonería rusa está presente en Internet a través de su página oficial: «www.freemasonry.ru».

Asimismo, más de veinte de los denominados «talleres» masónicos, entre los que cabe destacar «La Armonia», «Lotus», «Astrea-Kosmos», «Gamaiun», «Aurora», «La estrella polar», «Júpiter», «Fénix», «Alfa y Omega», «El amor fraternal», «Alexander Pushkin», «Bajo las tres Coronas», «La Amistad», y otros muchos, pertenecen hoy día a la Gran Logia Rusa.

Actualmente, más de 70 Grandes Logias reconocen a la Gran Logia de Rusia. Entre ellas está la Gran Logia Unida de Inglaterra. Hasta las regiones geográficas rusas más remotas ha llegado la masonería, como es el caso de Samara, Alushta, Yaroslav y Novosibirsk.

Remontándose a la historia anterior al comunismo, la introducción de la masonería en Rusia recae nada menos que en la figura del Zar Pedro I. También figuran entre los famosos masones rusos, hombres de letras como el insigne poeta Alexander Pushkin; el famoso compositor Dimitry S. Bortnyansky; el general Alexander V. Suvorov, héroe militar que se destacó en la guerra contra los turcos; Alexander Ypsilanti, célebre en la lucha por la liberación de Grecia del dominio turco; el escritor y estadista Alexander S. Griboyedov; Marc Chagall y el mariscal Mijail Kutúzov, destacados por sus hazañas en el ejército en la lucha contra Napoleòn I, sin olvidar, para los que consideran a la masonerìa como incompatible o contraria a una religiosidad tradicional e històrica sincera, que, dentro de la Iglesia Catòlica Ortodoxa Rusa se han podido identificar numerosos prelados masones a lo largo de la historia, inluyendo cuatro metropolitas (obispos de una metrópolis), entre ellos Filareto, metropolita de Moscù que hubiese llegado a ser Patriarca de todas las Rusias de no haber sido derogado ese tìtulo por el propio Pedro I pero que igualmente llegò a ser un gran filòlogo e introductor del estudio de los grandes clàsicos de la antigüedad en Rusia, dos arzobispos, cinco archiprestes y tres archimandritas (abades de monasterio), enriquecièndose asì la espiritualidad del alma rusa sin por ello renunciar a su identidad y creencias propias.

Quiera el Gran Arquitecto del Universo que esta refundaciòn de la Masonerìa en la Madre Rusia sirva para revitalizarla hacia el descubrimiento y realizaciòn de su propio destino en el mundo.


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jueves, julio 12, 2007

Condenados a desaparecer en México

Por Luis Carlos Sánchez

México, 9 Jul (Notimex).- Como grupo sectario y secreto, los masones están destinados a desaparecer en el régimen democrático al que México aspira, consideró hoy aquí el historiador y politólogo José Luis Trueba Lara, autor del libro "Masones en México. Historia del poder oculto".
En entrevista con Notimex realizada a propósito de la aparición del tomo editado por Grijalbo, el especialista consideró que en los últimos años la masonería ha pasado de ser un importante grupo de influencia política a una especie de "club social" en el que se busca adquirir prestigio.
En algún momento, consideró, estos grupos "tienen que desaparecer, la transparencia va en contra de la masonería, el secreto no puede funcionar en una democracia, si una democracia funciona y logra consolidarse, las organizaciones secretas pierden su sentido y cambia la discusión a otros espacios".
Por ello, dijo, actualmente la masonería "vive de milagro (en México), está un poco relegada, ya como una institución más de asistencia social, de desarrollo personal, más de ese lado, que del poder político".
A lo largo de la historia de este grupo en México, explicó Trueba, ha existido una mirada demoníaca que parte principalmente de los detractores de sus ideas, así como una versión angelical que ha sido promovida por los mismos personajes que han pertenecido a la masonería.
"La mirada demoníaca que ve a los masones como seres salidos del mismo infierno se inicia en el siglo XVIII por una razón aparentemente pequeña, pero de gran peso político y que tiene que ver con la idea propugnada por el grupo acerca de una religión natural, es decir, que si existe Dios, pero que se le puede adorar de distintas maneras", expresó.
Esta idea, dijo, suscitó el recelo de las mentes más conservadoras de la iglesia católica, lo que originó que casi todos los Papas del siglo XVIII y principios del siglo XIX, lanzaran "terribles bulas contra los masones, acusándolos de endemoniados, pervertidos, profanadores, idea que permanece hasta nuestros días".
Por otra parte, indicó el historiador, "los propios masones han creado su mirada angélical, donde ellos mismos se presentan como personas que han hecho grandes obras y siempre han salvado a la sociedad".
Sigue.
Condenada a desaparecer/dos/sociedad".
Lejos de ser verdad cada una de estas consideraciones, Trueba realiza en su trabajo un repaso histórico de la presencia masona en México, donde señaló, la idea demoníaca de este grupo, llegó antes, incluso, de que fueran creadas las primeras logias masónicas, pues las bulas inquisitoriales que eran publicadas en Europa, llegaban en cuestión de meses al Nuevo Mundo.
Las versiones angelicales, por el contrario, comienzan a escribirse en el país alrededor de 1850, "cuando en Europa ya tenían 100 o 150 años publicándose".
Pero no solo la temporalidad con la que llegaron las ideas masónicas al país, marcan las diferencias de la francmasonería mexicana, sino que a decir del investigador, estos grupos, rápidamente ocuparon en México a partir de 1820 y en adelante, los espacios que le permitieron a los políticos de la época reunirse, vincularse y planear acciones.
"Había -dijo- masones liberales, conservadores, republicanos, todo el espectro político estaba representado por distintas logias que se van a convertir y van hacer las veces de una especie de partidos políticos durante todo el siglo XIX y van a funcionar muy bien hasta la llegada de Porfirio Díaz y los últimos años de Benito Juárez".
Sin embargo, el ocaso del pensamiento masón llega cuando "el poder del Estado se les aplica y les obliga a convertirse en una organización subsidiaria de la Presidencia de la República, Juárez convierte a los masones en parte del poder político al igual que Díaz y van estos van perdiendo toda su fuerza".
Pero pierden totalmente su poder, "cuando surgen los partidos y se inician los procesos de democratización".
No obstante, para Trueba los masones son "las primeras estructuras políticas que funcionan, ellos generan las primeras organizaciones prepartidistas, permiten crear grupos a nivel nacional e incluso con nexos en el extranjero, además de que se convierten en el cubículo del liberalismo, de todos los gladiadores de la Reforma".
Además, plantean una manera distinta de encontrar "ciertas formas de laicismo", donde la única parte negativa de la historia de este grupo es "la historia negra que imaginamos sobre la masonería y que tampoco está confirmada y que lo que parece es que el secreto es que no hay secretos y sólo se vuelve algo nebuloso".


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miércoles, julio 04, 2007

Lectura de Invierno II

SUBSIDIOS, SALARIOS, JUBILACIONES DE PRIVILEGIO, EXENCIONES IMPOSITIVAS

La otra relación con la Iglesia.

Gobierno y obispos se llevan públicamente mal, pero en lo político. En otros rubros la relación entre la Iglesia y el Estado es múltiple, aceitada y regida por legislación de la dictadura. El resumen es que los sueldos de obispos, párrocos de frontera y hasta seminaristas se pagan con dinero público

Por Mario Wainfeld
La relación entre el Ejecutivo nacional y la jerarquía de la Iglesia Católica no es buena. El diálogo no fluye, la comunicación escasea. Eso, en materia política, se entiende. En otros rubros, los flujos de información se intercambian a diario. Se transmiten altas y bajas burocráticas, se detallan datos sobre sacerdotes y seminaristas, se remesan partidas. Ocurre que, según la interpretación legal vigente de la Constitución, el Estado paga haberes mensuales a obispos y a párrocos de frontera. También obla una cápita por seminarista. Las cifras, como todo lo que hace al gasto público, son controversiales, aunque (a diferencia de lo que ocurre en otros casos) poco se las conoce. Un obispo diocesano, como Jorge Bergoglio o Jorge Casaretto, percibe una mensualidad de 7287,13 pesos. Los purpurados que se retiran reciben una significativa “asignación mensual y vitalicia”. La norma respectiva alude a retiros por edad o por motivos de salud, pero quienes se alejaron de sus obispados por causales más chocantes también acceden al subsidio. Entre ellos Edgardo Storni, quien renunció al obispado de Santa Fe envuelto en escándalos sexuales y económicos por los que está siendo juzgado penalmente, y Juan Carlos Maccarone, despedido del obispado de Santiago del Estero por revelaciones sobre su vida personal. La expresión “jubilación de privilegio”, tan denostada cuando concierne a laicos, suena demasiado piadosa en ciertos casos.
De qué hablamos
3 leyes regulan el pago de salarios mensuales a obispos, sacerdotes y párrocos. Todas fueron promulgadas por la dictadura militar.
1.391.992 pesos es la partida mensual.
336 pesos es la cápita por seminarista.
7287,13 pesos netos, no imponibles, es el ingreso de un obispo diocesano.
6376,24 pesos netos al mes cobran los obispos retirados por razones de salud o invalidez.
2 obispos que renunciaron por otros motivos, en circunstancias escandalosas, perciben igualmente ese subsidio. Uno de ellos, Edgardo Storni, está siendo juzgado penalmente por sus acciones.
AHÁ
La Constitución nacional estipula que el gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano. Regular ese mandato queda sujeto a legislación ulterior. Las que rigen la cuestión que nos ocupa fueron sancionadas durante la dictadura militar, algo digno de mención.
El sostén del culto se efectiviza por conductos muy variados, lo que dificulta una estimación global de los recursos imputados, que se canalizan a través de casi todos los ministerios del gabinete nacional. Un cálculo riguroso exigiría tomar en cuenta las generosas exenciones impositivas en danza.
Un puntal del sostén del culto son los aportes para la educación privada, cuya magnitud amerita un debate de gran densidad, ajeno a este artículo.
La subsistencia de capellanes y obispos castrenses, pagados con fondos públicos, es una rémora antirrepublicana de los infaustos discursos autoritarios que enraizaban a la cruz con la espada. Su pervivencia en el siglo XXI es un anacronismo en el que incurren pocas naciones. Chile es una de ellas, tributando al peso que aún conserva el pinochetismo en su esquema de poder. Conseguir una nómina precisa de la cantidad de capellanes castrenses y de los dineros públicos destinados a su actividad excede las competencias de esta nota y de su autor. La información pública se extravía en varios despachos, casi nadie sabe, casi todos no contestan. Los pagos a obispos, seminaristas y párrocos de frontera, en cambio, son relativamente sencillos de aprehender.
Papeles en regla
El Programa de registro y sostenimiento de Cultos es el número 17 del Presupuesto nacional. En el ejercicio 2007 se han asignado poco más de 16,6 millones de pesos para las “transferencias” que se reseñan en esta nota. El organismo de ejecución es la Secretaría de Culto, dependiente de la Cancillería. Los fondos no se entregan personalmente a los beneficiarios, se envían a la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que tiene a su cargo la distribución.
Eso sí, las resoluciones respectivas detallan los nombres y apellidos de los obispos o sacerdotes y los importes que les corresponden. La partida general para el mes de marzo fue de $ 1.391.992, lo que multiplicado por doce se empareja con la previsión anual. Claro que los números podrían ser retocados en alza, si hay decisión en tal sentido, merced a las amplias facultades (alias superpoderes) delegadas al Ejecutivo en la persona del jefe de Gabinete.
Varios son los rubros por los que se remesa dinero a la CEA. Vaya un repaso a vuelo de pájaro.
a) Sostenimiento del clero argentino: Es una cápita de 336 pesos por seminarista, en base a cifras que proporcionan las respectivas jurisdicciones eclesiásticas.
b) Asignaciones para los obispos diocesanos y auxiliares: Corresponden $ 7287,13 a aquéllos y 6376,24 a éstos.
c) Asignaciones de $ 470,40 por párroco de frontera.
d) Asignaciones mensuales y vitalicias de $ 530 a un grupo particular (mínimo) de sacerdotes seculares.
e) Asignaciones mensuales y vitalicias a obispos retirados, que oscilan entre $5465,35 y $ 6376,24.
En ningún caso se trata, técnicamente, de sueldos, lo que tiene distintas implicancias. No existen aguinaldo ni pago de vacaciones. Tampoco tributan impuestos ni cargas sociales de ninguna especie. El Estado no retiene, por caso, impuesto a las ganancias. Los beneficiarios no hacen aportes jubilatorios.
Razones y sinrazones
Las diferencias antedichas no obstan a que los haberes en cuestión cumplan el rol de salarios, por su regularidad. Funcionarios avezados explican que en muchos casos el dinero no deriva al patrimonio personal del beneficiario sino que se consagra a gastos de la respectiva diócesis. Las normas no consagran ningún control al respecto, ni obligación de informar sobre el destino del dinero pagado.
El argumento de los gastos de la diócesis no parece aplicable al caso de las asignaciones vitalicias y mensuales a las que tienen derecho los obispos eméritos, esto es, retirados. La legislación prevé el beneficio para quienes se alejan por razones de edad. Pero acceden a esa mesada Edgardo Storni y Juan Carlos Maccarone, quienes no dimitieron por el transcurso del tiempo o la enfermedad. Storni se retiró en medio de un escándalo de proporciones, acusado de abusos sexuales y malversación de fondos. Afronta juicios penales por esas causas. Maccarone fue desplazado tras habérsele probado relaciones homosexuales con fieles de su grey.
Seguramente se los beneficia merced a una interpretación extensiva de la norma. “Se paga a los eméritos”, explican en Cancillería, dando cuenta de una pirueta burocrática, favorable a los beneficiarios. El lector justipreciará si la interpretación es demasiado caritativa o algo peor.
El rango de los guarismos está predeterminado por ley. La que otorgó mensualidad a los obispos, en su texto original, la determina en el 80 por ciento del salario de un juez de primera instancia.
La asignación vitalicia que hace las veces de jubilación garantiza el setenta por ciento del sueldo del presidente de la Nación, excluidos los gastos de representación. Su montante ubica a los prelados muy por encima de la media de los trabajadores argentinos, aun de casi todos los funcionarios.
Antecedentes republicanos
El régimen actual se sustenta en leyes de matriz dictatorial, no se remonta a los orígenes de la patria. La ley 21.950, que estableció la asignación mensual a dignatarios católicos, fue dictada por Jorge Rafael Videla y conformada por el ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz. Los mismos demócratas rubricaron la ley 22.161 que previó una asignación mensual a curas párrocos de frontera. La ley 22.950, firmada en octubre de 1983 (ya de salida) por el republicano Reynaldo Benito Bignone, impuso el “sostenimiento para la formación del clero de nacionalidad argentina”. Sucesivos gobiernos democráticos, incluido el actual, no introdujeron cambios relevantes en esas normas.
Su (previsible) correspondencia ideológica con la dictadura es un tema abierto a debate. La institución de los párrocos de frontera tributa sin duda a una idea perimida y nazionalista con zeta de los límites territoriales, muy propia del pensamiento militar del siglo pasado y muy chocante a la actual tendencia de integración regional. “Garantizar” la presencia de sacerdotes argentinos como un dique a temibles invasiones bárbaras de brasileños, chilenos, paraguayos, uruguayos o bolivianos. Es innegable el tufillo de las “hipótesis de conflicto” que cimentaron el pensamiento estratégico autoritario nativo.
Transparencia, igualdad, debate
Toda ley debe aplicarse; al mismo tiempo, es discutible y mejorable. En todo caso, son muy contados los países no fundamentalistas cuyos Estados pagan sueldo a obispos. No lo hacen Uruguay, Brasil ni Chile, por dar ejemplos de repúblicas muy vinculadas a la Argentina, usualmente mentadas como ejemplos para la civilidad.
La relación entre la Iglesia Católica Apostólica Romana y el Estado argentino amerita, como se postula en estos días, un debate profundo de raíz republicana. En ese trajín, un issue interesante sería debatir acerca de si los recursos que recibe la Iglesia se avienen a las reglas republicanas y al principio de igualdad, cardinal en la Constitución.
En la modesta percepción del cronista, las jubilaciones privilegiadas no cumplen esos requisitos. No es un cuestionamiento personal a quienes las reciben, entre quienes se cuentan obispos de razonable reputación pública como Justo Laguna y también un referente moral y ejemplo de vida como Miguel Hesayne. Se trata de un tema institucional.
Y las pagas de por vida son afrentosas si, para colmo, se confieren a quien ha sido acusado, con enorme fundamento, de delitos de toda laya.
Muy pocas leyes relevantes de la dictadura subsisten vigentes hoy día, frisando un cuarto de siglo de consolidación democrática. Las contadas que perduran están muy vinculadas a factores de poder: la de radiodifusión y las que terminamos de glosar. Todo un detalle.
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Cómo el Estado les paga los colegios
Por Nora Veiras
El golpe militar del 4 de junio de 1943 impuso la enseñanza religiosa en las escuelas públicas. El primer gobierno de Juan Domingo Perón le dio fuerza de ley en 1947 y la anuló en 1954 al romper relaciones con la cúpula eclesiástica. Sin embargo, esa ruptura dejó vigente otra norma que había promulgado el mismo gobierno: el otorgamiento de subsidios a la educación privada destinado al pago de los salarios docentes. A lo largo de más de cincuenta años el sistema privado consolidó su presencia y no hubo gobierno que se atreviera a modificarlo. El año pasado, la Iglesia intentó que la nueva Ley de Educación ampliara el beneficio para que “el Estado financie equitativamente a la educación de gestión pública como de gestión privada, de manera que los colegios religiosos puedan ser gratuitos”. A pesar del lobby, no lograron el objetivo.
Desde que en 1992 se completó la descentralización del sistema educativo con el traspaso de las escuelas secundarias a las provincias y los institutos de formación docente, son las distintas jurisdicciones las que garantizan la liquidación de subsidios. En la Dirección Nacional de Educación Privada, dependiente de la cartera educativa nacional, explicaron que “es muy difícil establecer el monto total destinado a ese fin, pero por ejemplo en la Ciudad de Buenos Aires la partida asciende a 320 millones de pesos sobre un presupuesto de 2400 millones para educación”. En la comuna porteña casi la mitad de los establecimientos son privados, es la jurisdicción con más alta incidencia del sector. La media del país no supera el 25 por ciento de los alumnos en las escuelas particulares.
La absoluta mayoría de los establecimientos subsidiados son confesionales. Por la magnitud del sistema, la provincia de Buenos Aires tiene la mayor cantidad de establecimientos de gestión privada, casi 7300, de los cuales 2449 no reciben aporte estatal y los 4850 restantes sí para atender a una matrícula global de 1,4 millón de alumnos sobre un total de 4,5 millones. De ese total, 2667 recibe el cien por ciento de subsidio para financiar los salarios docentes; 1315, el 80 por ciento, y 868 bandas de subsidios que bajan hasta un 20 por ciento. El monto del aporte estatal es inversamente proporcional al de la cuota: a mayor subsidio menor arancel.
La defensa del financiamiento público de la enseñanza privada es un principio inclaudicable de los purpurados. En los corrillos del poder siempre se comenta que hasta el papa Juan Pablo II llegó a plantearle la preocupación por cualquier modificación del sistema a un funcionario argentino durante una protocolar audiencia en el Vaticano.
El año pasado, el obispo de Bahía Blanca y presidente de la Comisión Episcopal de Educación, Guillermo Garlatti, redobló el reclamo. En pleno debate sobre la nueva ley de Educación dijo: “Pedimos que el Estado, por un principio de justicia distributiva, financie equitativamente. Queremos que el principio de libertad de enseñanza sea llevado hasta las últimas implicancias”, y abundó: “El deseo de la Iglesia es que sus instituciones educativas sean gratuitas para que los padres no se vean impedidos por razones económicas de brindarles a sus hijos la educación que desean”. En buen romance, a Dios lo que es del César.
La continuidad de los subsidios para mantener ese reducto inmejorable de formación ideológica es una lucha siempre renovada para los obispos. En cambio, sobre la educación religiosa en el sistema público en los últimos años vienen perdiendo algunas batallas. A pesar de que las normas nacionales consagran la educación laica, en Santiago del Estero, Jujuy y Salta la religión –católica, por supuesto– sigue formando parte de la currícula escolar. En cambio, en Catamarca y San Luis se sacó a Dios de las aulas con no pocos embates purpurados. El ex gobernador catamarqueño Oscar Castillo tomó la decisión ante un planteo por discriminación realizado por la comunidad judía a través de la DAIA.
En definitiva, la Iglesia Católica sigue considerando que el Estado tiene la obligación de atender sus necesidades terrenales.



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miércoles, julio 04, 2007

Lectura de Invierno

Tránsito: la barbarie cotidiana
por Aldo Isuani SOCIOLOGO, PROFESOR TITULAR UBA, INVESTIGADOR CONICET

Se necesitan políticas nacionales que logren frenar una cantidad de víctimas mensuales equivalentes a las de la guerra de Malvinas. Una sociedad que tolera semejante cifra se resigna a vivir incivilizadamente

Cada mes, una guerra de Malvinas. Efectivamente, en las Islas murieron 650 argentinos y 1.188 recibieron heridas. Estas son aproximadamente las cifras de víctimas fatales e incapacitadas por accidentes de tránsito que se producen mensualmente en calles y rutas del país. ¿Por qué el problema se ha agudizado y en vez de una reacción contundente de Gobierno y sociedad parece existir la noción de que este demencial escenario de muerte y destrucción es parte del paisaje argentino?Es triste constatar que el tema no ha merecido un solo debate en el Congreso de la Nación, ni iniciativas decididas del Gobierno nacional. El respeto del federalismo no puede ser una excusa para tamaña inacción. Por otra parte, el tema no ocupa lugar alguno en la campaña electoral de la Ciudad de Buenos Aires y no hemos asistido a ninguna gran manifestación de ciudadanos para exigir responsabilidad a los conductores de vehículos y mayor control a las autoridades. Esto es sencillamente reconocer que aquellas instituciones y las principales fuerzas políticas y organizaciones de la sociedad civil no admiten que muertes prevenibles de argentinos en un número anual más de diez veces superior a los caídos en Malvinas sean un problema para ellos.Debe reconocerse que algunos gobiernos locales dieron pasos positivos: control de alcoholemia, mayores requisitos para obtener el registro de conducir, promover la educación vial en escuelas, etc., pero los resultados están a la vista: los accidentes graves aumentan. Y ello porque las medidas más importantes aún no están en la agenda.En primer lugar, una policía de tránsito que disuada y actúe sobre las infracciones más relacionadas con los accidentes graves, básicamente, exceso de velocidad y maniobras imprudentes. Además de puestos de control, ésta debería contar con un cuerpo motorizado que, al menos, recorra permanentemente las principales vías donde se producen accidentes fatales, y debe tener la autoridad y el respaldo necesarios para detener a este tipo de infractores. En segundo lugar, las penalidades para las infracciones graves deben ser sensiblemente mayores. No es posible que prácticamente la única transgresión que recibe penalidad sea el inofensivo mal estacionamiento. El registro de conductor debería ser nacional y conducir sin el mismo o estando inhabilitado tiene que ser considerado delito gravísimo. Creo que será imposible resolver este problema sin una cierta nacionalización de la respuesta. Esto es, el Gobierno y el Parlamento nacionales deberán revisar normas y ejecutar políticas que faciliten un efectivo control y castigo de las transgresiones potencialmente letales. Y esto, cooperando con las provincias y exigiéndoles resultados o asumiendo directamente la responsabilidad si se llega a la conclusión de que hay provincias que no tienen capacidad para enfrentar el tema.Queda en tercer lugar el tema de la educación vial. No se trata simplemente de algún que otro spot televisivo mostrando con generosidad hierros retorcidos y charcos de sangre; no se trata sólo de enseñar a nuestros niños el contenido de las normas de tránsito, no se trata de afiches aislados en la vía pública exhortando a cumplir normas. Esto no alcanza.Se trata de una campaña comunicacional sostenida y masiva en medios gráficos, radiales y televisivos para que los ciudadanos conductores y transeúntes refresquen su conocimiento sobre la conducta correcta en el tránsito y reflexionen y comprendan la necesidad de respetar la vida y que no hay ansiedad ni apuros que justifiquen poner en riesgo la vida de otros y la propia.Estas políticas precisan de recursos que las viabilicen. Asegurar la libertad de movimiento del país frente al FMI no puede ser más importante que 10.000 vidas argentinas anuales.En el drama del tránsito argentino se juega un tema mayor: una sociedad que acepta pasivamente una obscena cantidad de muertes prevenibles no comprende en definitiva qué es vivir civilizadamente, qué es calidad de vida o qué es desarrollo; se resigna a vivir primitivamente aunque posea tasas elevadas de crecimiento económico.Es hora de reaccionar y demostrar que esta epidemia mortal que nos aqueja tiene antídotos y puede ser combatida.



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miércoles, julio 04, 2007

Genoma

Lo consideran "un hito"
Nuevo paso para la creación de vida artificial
Trasplantaron un genoma completo

NUEVA YORK.– Científicos del instituto que dirige J. Craig Venter, un pionero en la secuenciación del genoma humano, informaron que consiguieron trasplantar el genoma de una especie de bacteria dentro de otra especie de bacteria, un logro que consideran un importante avance hacia la creación de formas de vida sintéticas. Otros científicos que no participaron de la investigación elogiaron el logro, cuyos resultados fueron publicados en el sitio web de la revista Science. Pero algunos expresaron su escepticismo a la relevancia que le atribuyó el doctor Venter. Su meta es obtener células capaces de tomar dióxido de carbono de la atmósfera y producir metano para ser utilizado como elemento base de otros combustibles. Un avance como ése podría reducir la dependencia de los combustibles fósiles y asestarle un golpe al calentamiento global. “Esperamos tener el primer combustible a partir de la biología sintética dentro de una década, y si es posible en la mitad de ese tiempo”, declaró Venter. Richard Ebright, un biólogo molecular de la Universidad Rutgers, Estados Unidos, dijo que la técnica de trasplante que permite que el genoma transferido tome el mando de la célula que ha recibido el trasplante constituye “un hito”. “Representa la reprogramación completa de un organismo, usando para eso sólo una entidad química”, expresó el doctor Ebright. Leroy Hood, un pionero del campo de la biología de sistemas, dijo que el reporte del doctor Venter es "realmente un maravilloso ejemplo de proeza técnica", pero sólo uno de los muchos pasos que se requieren antes de que los cromosomas sintéticos puedan ser transferidos para ser usados en células vivas. Una razón del optimismo de Venter es que dice que su instituto está cerca de sintetizar a partir de sustancias químicas el genoma entero de una pequeña bacteria, el Mycoplasma genitalium , de 580.000 unidades de ADN de largo. Si ese genoma puede ser creado para gobernar otra bacteria utilizando el método anunciado en Science , el doctor Venter debería ser capaz entonces de decir que ha logrado la primera forma sintética de vida. La bacteria sería idéntica a la versión que se encuentra en la naturaleza, pero demostraría qué tan preciso es el control que se puede lograr de cada uno de los aspectos de la maquinaria de las células vivas. Más allá de la ingeniería Desde hace tiempo, los biólogos son capaces de trasladar los genes útiles de una bacteria a otro organismo, a través de un proceso llamado ingeniería genética. La idea de la biología sintética es desarrollar de modo más extenso y sistemática la ingeniería genética. Biólogos sintéticos, que realizan esta semana su tercer encuentro anual en Zurich, Suiza, tienen la esperanza de lograr crear procesos bioquímicos y después elegir las secuencias genéticas que dirigirán esos procesos, para construir el ADN a partir de sustancias químicas. La meta de los científicos es seleccionar y reordenar la maquinaría genética desarrollada por la evolución, del mismo modo que un ingeniero ensambla un circuito a partir de componentes existentes. El doctor Venter apunta a sentar las bases de un nuevo abordaje de la biología sintética, al sintetizar primero el genoma completo en el laboratorio, para luego tomar control o "activar" una célula viva. El trabajo publicado en Science cumple con el segundo de estos pasos, verificado al menos en la bacteria micoplasma. Su equipo, que incluye al distinguido biólogo Hamilton Smith, purificó el ADN completo del micoplasma y mostró que podría tomar el control de otra bacteria, haciendo que la célula huésped comience a producir proteínas dirigidas por el nuevo ADN. Dijo Smith que no está seguro de que el genoma trasplantado en la experiencia publicada en Science haya destruido el genoma de la célula huésped o si simplemente indujo la división celular, asignando los dos genomas a diferentes células hijas. Activar "Activar las células dotadas del nuevo genoma es la limitación principal de la biología sintética", dijo el doctor Venter. Ahora que ese obstáculo ha sido superado, será posible "diseñar en el futuro células que produzcan nuevos tipos de combustible y rompan nuestra dependencia al petróleo y hagamos algo con respecto al dióxido de carbono que sube a la atmósfera". El doctor Hood, cofundador del Instituto de Biología de Sistemas de Seattle, Estados Unidos, dijo que el próximo paso en la agenda de Venter -colocar un genoma sintético y funcional dentro de un organismo- será aún más significativo. "Sintetizar un genoma completo y ponerlo a funcionar será un paso realmente destacable que estará mucho más cerca de nuestro sueño dorado de crear nuevos organismos", agregó Hood. George Church, referente de la biología de sistemas del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, según sus siglas en inglés), dijo que el nuevo estudio es "buena ciencia", pero que ha sido realizado en un organismo (el micoplasma) que no es adecuado para usos industriales. Church está de acuerdo con el pronóstico de Venter de que los biólogos sintéticos podrían producir combustibles dentro de los próximos 10 años. Y recordó que la empresa californiana LS9 Inc. estaba produciendo combustibles similares al petróleo en bacterias. El doctor Venter es bastante menos tímido que la mayoría de los biólogos universitarios. Pero ha obtenido varios logros sólidos que lo acreditan. Estos han tenido que ver, en su gran mayoría, con el secuenciamiento o la decodificación de genomas. Venter ha sido pionero en el secuenciamiento del primer genoma de una bacteria, el Haemophilus influenzae , y compitió con el gobierno norteamericano por la secuenciación de una versión inicial del genoma humano en 2000. Por Nicholas Wade De The New York Times



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lunes, mayo 14, 2007

Argentinos en las primeras logias de Valparaíso

Argentinos en las primeras logias de Valparaíso
1850-1864.

Manuel Romo Sánchez
Publicado en ARCHIVO MASÓNICO
Revista Cuatrimestral Nº 11. Santiago, Chile, 1º marzo 2007

La investigación en fuentes distintas a las tradicionales ha permitido ir despejando dudas, eliminando mitos y completando aspectos desconocidos de la historia masónica nacional, en lo que se refiere al siglo XIX.
Uno de los hechos que permiten ser corregidos es esta afirmación de Benjamín Oviedo, en relación a las primeras iniciaciones efectuadas en la Logia “Unión Fraternal” de Valparaíso: “En 1854, el 31 de julio, era recibido el escritor y político don Jacinto Chacón, y pocos días más tarde se verificaba, con caracteres de una verdadera fiesta masónica, una triple ceremonia de iniciación, que estaba destinada a los postulantes argentinos Mariano E. de Sarratea, Javier Villanueva y Domingo Faustino Sarmiento”1. Esta misma afirmación la repite el autor en otro artículo, años más tarde2.
Nunca existió esta ceremonia colectiva de iniciación, sino que todos ellos vieron la luz masónica en diferentes fechas, aunque el mismo año, según lo revelan los cuadros logiales depositados en la Biblioteca Nacional de Francia.
Como ha sido tradicional, la obra de Benjamín Oviedo fue tomada al pie de la letra por otros autores y el error se fue repitiendo. Así, por ejemplo, Alcibíades Lappas en su magnífica obra biográfica sobre masones argentinos, al referirse a Sarmiento, señala: “Fue iniciado masón en la Logia Unión Fraternal de Valparaíso el 31/7/1854, junto con los argentinos Mariano E. de Sarratea y el doctor Javier Villanueva, y el chileno Jacinto Chacón”. Lo mismo dice al escribir sobre Sarratea.3
A pesar de haber sido transcritos algunos de estos cuadros en 1979, en la obra “Manuel de Lima, Fundador de la Masonería Chilena”, de Günther Böhm4, Julio Sepúlveda Rondanelli en su libro “Pequeño diccionario biográfico masónico”5, sigue usando como fuente a Oviedo para referirse a Villanueva, y vuelve a repetir el conocido párrafo: “El IH.·. Javier Villanueva se inició el 31 de julio de 1854 junto con los argentinos Domingo Faustino Sarmiento y Mariano E. de Sarratea y el chileno Jacinto Chacón”.
Benjamín Oviedo escribió su libro basándose, fundamentalmente, en los artículos publicados en la revista La Verdad, dirigida y redactada por Luis Alberto Navarrete y López, que luego fue Gran Maestro de la Gran Logia de Chile. Respecto al tema que tratamos, la información fue tomada del número correspondiente al 15 de marzo de 1916, titulado “Notas Masónicas”, que decía: “Mientras la Respetable Logia Unión Fraternal Nº 1 funcionó en Valparaíso se iniciaron en ella los siguientes ciudadanos argentinos: Francisco Álvarez de Toledo en 1853, Mariano E. de Sarratea en 1854, Javier Villanueva en 1854, Jacinto Rodríguez Peña en 1855, Domingo Rodríguez Peña en 1855, José Manuel Moreno en 1855, Alberto A. Halbach en 1864, Juan Lavalle en 1864”.6
Ha sido fundamental para la historiografía masónica chilena el saber de la existencia del Fondo Gran Oriente de Francia a fines de la década de 1970. Sus documentos permiten precisar fechas y establecer lo que hay de verdad en afirmaciones como las enunciadas.
Los exilados argentinos de mayor nivel cultural se dedicaron a la abogacía y a la medicina, o ejercieron empleos públicos en Santiago, Valparaíso, Concepción y Copiapó.
La influencia de ellos fue considerable. Si bien todos eran liberales, mayoritariamente se pusieron al servicio de los gobiernos conservadores en Chile, pensando que ya que no era el tiempo de que triunfasen las ideas del liberalismo, ellas debían sobrevivir y demostrar que eran capaces de colaborar en la organización de las instituciones republicanas.
Domingo Faustino Sarmiento decía al respecto: “Necesitamos probar a la América que no era utopía lo que nos hacía sufrir la persecución y que, dada la imperfección de los gobiernos americanos, estábamos dispuestos a aceptarlos como hechos, con ánimo decidido, yo al menos, de inyectarles ideas de progreso”.7

Miguel Valencia
El primer argentino incorporado a la Masonería chilena en el período al que se circunscriben las investigaciones de la revista “Archivo Masónico” (1850-1906), fue el hermano Miguel Valencia.
Se incorporó como miembro fundador de la Logia “L’Etoile du Pacifique”, Taller fundado en el puerto de Valparaíso el 7 de julio de 1850, y en su primera oficialidad, presidida por el Venerable Maestro Jean Baptiste Dubreuil, fue elegido Orador.
En el cuadro que enviaron al Gran Oriente de Francia al año siguiente, se consignaron sus datos: Abogado, Orador del Taller, (grado) Caballero Kadosh. Nacido en Buenos Aires, América del Sur, el 18 de julio de 1806, domiciliado en la calle de la Aduana, Valparaíso. Firmó el cuadro.
Es probable que en 1852 dejara Valparaíso para incorporarse a las luchas que terminaban con el largo gobierno de José Manuel de Rosas, pues deja de aparecer en la documentación recopilada.
Alcibíades Lappas dice que había nacido en 1799, lo que está en contradicción con los datos del Cuadro de L’Etoile. Los demás antecedentes biográficos aportados por Lappas son los siguientes: “Doctorado en jurisprudencia, ejerció su profesión de abogado en la ciudad de Buenos Aires, así como la de traductor público. En 1832 tuvo a su cargo la redacción de ‘El Telégrafo del Comercio’, pero al poco tiempo tuvo que abandonar el país ante la persecución rosista, trasladándose a Brasil, donde dictó diversas cátedras en la ciudad de Río de Janeiro y colaboró en el periodismo. Después de Caseros se reintegró al país reanudando sus actividades en el foro. Miembro de la judicatura, dictó cátedra en la Facultad de Derecho, integró la Academia de Jurisprudencia y, a partir de 1853, formó parte del senado bonaerense. Fue el autor del primer proyecto para la instalación y organización de las municipalidades en la provincia de Buenos Aires. Participó también en la Convención Constituyente que sancionó las reformas de 1860. Eminente orador y filántropo, fue una de las más brillantes personalidades de su época. Iniciado en la masonería por el Dr. Julián Álvarez, actuó masónicamente en Chile, así como en la Logia Capitular Regeneración de Niteroi, Brasil. A su regreso a Buenos Aires es el promotor de la fundación de todas las logias surgidas entre 1853 y 1857. A principios de 1857 creó el denominado ‘Gran Oriente de la Confederación Argentina’, primer intento para agrupar todas las logias existentes en el país bajo la autoridad de una central netamente nacional, siendo electo su primer Gran Maestre. El Supremo Consejo Grado 33º del Brasil, le había otorgado el referido grado. El 16/8/1862 fue admitido como miembro activo del Supremo Consejo grado 33º para la República Argentina”.8

Federico Álvarez de Toledo.
Otro argentino incorporado a la masonería en Valparaíso fue Federico Álvarez de Toledo.
Nacido en Buenos Aires el 10 de mayo de 1826, debió alejarse de Argentina, al iniciarse el largo gobierno de José Manuel de Rosas, para dedicarse al comercio en el puerto de Valparaíso.
En esta ciudad, el 12 septiembre 1850, su compatriota Mariano E. de Sarratea le confirió poder para tratar una contrata de tabaco con la Factoría9 y pronto le otorgó la calidad de apoderado general, pues como tal actúa el 29 marzo 185110. El 28 de mayo de 1852 Mariano E. de Sarratea, a nombre de la sociedad Mariano E. de Sarratea y Cía. le confirió un poder general amplísimo, “para que en ausencia del socio compareciente, represente la mencionada razón en todos sus asuntos, causas y negocios (...)”11.
Era hijo de Joaquín Álvarez de Toledo y de Eugenia Bedoya12. El 14 de octubre de 1853, confirió poder a su hermano Ramón para que vendiese la parte de un “terreno que quedó por fallecimiento de su señor padre Don Joaquín Álvarez de Toledo, cuyo fundo está situado en el fundo llamado Barrancas y en Calle Larga”.13
Fue iniciado en la Logia “L’Etoile du Pacifique”, el 15 de septiembre de 1851, e integró el grupo de fundadores de la Logia “Unión Fraternal”, el 27 de julio de 1853, ocupando el cargo de Orador. Formó parte de la comisión encargada de redactar el Reglamento Particular del Taller14. Aunque en el Cuadro de “Unión Fraternal” correspondiente al 24 de junio de 1855 aparece como dimisionario, en el Cuadro de agosto de ese mismo año y en 1858 se le mantiene activo, pero “ausente”.
Después de la batalla de Caseros regreso a su patria, siendo elegido Diputado en 1858 y luego en 1874. Ocupó diversos puestos de importancia, como Director del Banco de la Provincia de Buenos Aires, del Ferrocarril del Oeste, Senador a la legislatura de Buenos Aires y fue uno de los fundadores de la Sociedad Rural Argentina. Fue propietario de dos grandes establecimientos ganaderos y agrícolas, “La María Antonieta” y “Los tres bonetes”.15
En Buenos Aires fue uno de los fundadores de la Logia “Unión del Plata” Nº1, en 1855. El Supremo Consejo del Uruguay le confirió el grado 33º16. “De los primeros miembros del Supremo Consejo de la Argentina es su Tesorero desde 1858 hasta 1861. En la Gran Logia de la Argentina, también Gran Tesorero desde 1857 hasta 1861. La Masonería le comisionó representarla varias veces en el exterior. Siempre se destacó por sus sentimientos filantrópicos y proverbial generosidad”.17
Contrajo matrimonio con Antoinette Faix.
Murió en Buenos Aires, el 16 de agosto de 1923.

Mariano E. de Sarratea.
Como ya se ha visto, Álvarez de Toledo trabajó para la casa de comercio de Mariano E. de Sarratea desde 1850 y como su apoderado general desde el 28 de mayo de 1852.
Es muy probable que haya sido Álvarez de Toledo el que insinuase el nombre de Sarratea en su Taller.
Fue propuesta la iniciación de Mariano E. de Sarratea en la Logia “Unión Fraternal” el 24 de abril de 1854 y su iniciación se hizo el 22 de mayo del mismo año. Obtuvo su segundo grado el 10 de julio y fue aumentado a Maestro el 21 de agosto. En la Oficialidad de ese año ocupó el cargo de Segundo Diácono18. En la siguiente Oficialidad se desempeñó como Orador Adjunto19. Ocupó el puesto de Orador en el período 1858-1859, con el Venerable Maestro Juan de Dios Arlegui. Siguió siendo miembro activo de este Taller y en el Cuadro de 1883 figuró con la calidad de Miembro Honorario, grado 33º.
Mariano Eleuterio de Sarratea era hijo de Mariano Sarratea y Manuela Figueroa20. Nació en Buenos Aires el 18 de abril de 1814, pero debió abandonar esa ciudad en 1841 y se estableció en Valparaíso, dedicándose al comercio. En este puerto chileno contrajo matrimonio con Virginia Herrera, hermana de Emilia Herrera de Toro21. Esta última, de nacionalidad chilena, era llamada “la madre de los argentinos por ser su hacienda y su casa un centro de reunión de los exilados”22. La casa de Mariano E. de Sarratea era el centro de reunión y de tertulia del grupo de los exilados argentinos en Valparaíso. Sarratea enviudó en septiembre de 185823, y contrajo nuevo matrimonio, años más tarde, con Esther de Tezanos Pinto24.
Ferviente patriota y contrario al gobierno de Rosas en Buenos Aires, siguió siempre con pasión los acontecimientos políticos que se vivían en su patria, contribuyendo, en su momento, con obras y con su fortuna a la consolidación de sus ideales en la Argentina. El 6 de diciembre de 1851, a propósito de la exitosa campaña que desarrollaba el general Urquiza en la banda Oriental, le escribía a Domingo Faustino Sarmiento: “Yo y todos los compatriotas nos proponemos regresar a la patria”25.
Dedicado al comercio, como ya se ha dicho, el de 6 marzo de 1851 Mariano E. de Sarratea incorporó a su hermano Juan Martín de Sarratea a sus negocios, formando la sociedad para negocios y consignaciones “Mariano E. de Sarratea y Cía.”. El término de la sociedad se fijó en tres años, a contar del 1º abril 1851, con un capital de sesenta mil pesos, treinta y cinco mil de los cuales los puso Juan Martín, socio comanditario, y el saldo Mariano E., “como socio gestor y de responsabilidad ilimitada en todos sus bienes habidos y por haber”26.
Sus intereses comerciales se extendieron hasta territorio argentino donde volvió a radicarse su hermano poco después de celebrar el contrato de sociedad: El 30 de noviembre de 1858 confirió poder a su hermano Juan Martín, residente en Buenos Aires, para que le representase en su interés como dueño de una sexta parte de la estancia “Sociedad del Río Corrientes”, provincia de Corrientes, Confederación Argentina; y también en la mitad que le había tocado de la “Sociedad Sarratea”, cuya administración estaba a cargo de Juan Martín27.
Figuró entre los socios fundadores de la Cámara de Comercio de Valparaíso28.
Era propietario de una residencia campestre, a la que daba el nombre de “La Gruta”, en Quillota. Un ilustre argentino que le visitó, Héctor F. Varela, escribió desde Viña del Mar el 30 agosto 1871: “Sarratea, que dice que vive muriendo, me invitó a hacer una excursión al cerro de Macaya, con la cual me probó, con su agilidad y soltura de movimientos, que no posee la naturaleza enfermiza que él se adjudica”.29
Como representante diplomático de su patria fue el signatario del pacto Fierro-Sarratea que puso término a las rivalidades chileno-argentinas en 1878. “Fue hábil y caballeroso ministro de la Argentina en Santiago”30. Hacia 1879 presidía la Sociedad del Telégrafo Trasandino.
Murió en Valparaíso el 5 de diciembre de 1886.

Javier Villanueva.
Otro argentino iniciado en “Unión Fraternal” fue Francisco Javier Villanueva, que se hizo llamar siempre Javier Villanueva. Nació en Mendoza, Argentina, el 3 de diciembre de 181031. Hijo de José Villanueva y Josefa Godoy32.
Fue propuesto su ingreso a la Masonería en la Logia “Unión Fraternal” de Valparaíso el 31 de mayo de 1854, y recibió la luz masónica el 19 de junio de ese mismo año. Fue aumentado a segundo grado el 10 de agosto y a tercero el 23 de septiembre. Al año siguiente ocupó el cargo de Hospitalario Adjunto33 y en la Oficialidad 1857-1858, presidida por Juan de Dios Arlegui, desempeñó el puesto de Segundo Vigilante, cargo que volvió a ocupar al año siguiente; en el período 1859-1860 fue Primer Vigilante, puesto en el que se mantuvo hasta que el 19 de junio de 1861 fue elegido Venerable Maestro del Taller.
Obtuvo el grado 18º en el Capítulo “L’Etoile du Pacifique”, el 15 de diciembre de 1861.34
Al constituirse el Consejo de Caballeros Elegidos Kadosch, grado 30º, “L’Etoile du Pacifique et Unión Fraternal” (sic), en Valparaíso, el 25 enero 1862 – que se había fundado el año anterior – fue elegido Caballero de la Elocuencia.
El 24 de mayo de 1862, al crearse la Gran Logia de Chile, fue elegido Primer Gran Celador; y el 4 de julio de 1867, Diputado Gran Maestre35. El 1º de junio de 1868 fue instalado como Diputado Gran Maestre para el siguiente período constitucional de tres años36.
Elegido Gran Maestre37 de la Gran Logia de Chile en la Asamblea General del 12 de julio de 1872, renunció al puesto en septiembre de 1873, tras el rechazo que hizo la Gran Logia de las pretensiones del Supremo Consejo recién creado por Juan de Dios Merino Benavente, en orden a que se le diera autoridad sobre las logias simbólicas. Villanueva se había comprometido con el Supremo Consejo para obtener una resolución diferente: Se le pidió que retirase la renuncia, a lo que se negó, “fundándose en que había jurado, como miembro del Consejo, obtener para éste la supremacía que le negaba la Gran Logia”38.
En ese Supremo Consejo debe haber obtenido el grado 33º con el que aparece en el Cuadro de “Unión Fraternal” Nº 1, de 1877.
Becado por el gobierno argentino había viajado desde Mendoza, su tierra natal, a estudiar medicina en Buenos Aires, el año 1823, en el Colegio de Ciencias Morales. El Protomedicato le otorgó sus diplomas de profesor en medicina y en cirugía el 18 de diciembre de 1833.
“Villanueva llegó a Chile en 1836; venía huyendo de la trágica anarquía cuyana, que asolaba a Mendoza, a San Juan y a San Luis, y a todo lo intermedio poblado (...)”39. Tras su arribo a Valparaíso fue autorizado a ejercer como médico a partir del 24 de abril de 183640. En septiembre de ese mismo año ingresó como médico a la Armada de Chile, en calidad de Cirujano de Escuadra.
Debió embarcarse en seguida, por causa de la expedición contra la Confederación Perú – Boliviana, y participar, por consiguiente, en todas las etapas de la guerra.
Cuando en julio de 1839 la escuadra regresó definitivamente a Valparaíso, le correspondió tomar a su cargo el hospital militar que funcionaba en la llamada “Quinta de Portales”, donde se atendía a más de setecientos enfermos. El 1º de enero de 1840 fue nombrado Médico del Hospital San Juan de Dios en Valparaíso, donde se hizo cargo de la Sala de Nuestra Señora de Purísima, servicio de cirugía de mujeres con 64 camas. Ese mismo año tuvo a su cargo la inspección de los hospitales de Valparaíso.
En 1841, el Gobierno le destinó al Departamento de Marina, ascendiendo el 27 de mayo de 1846 a Cirujano Mayor, puesto en el que permanecería hasta su retiro absoluto.
El año 1848 le correspondió ser el primer médico en realizar una operación quirúrgica con auxilio del cloroformo. El 5 de septiembre de ese mismo año fue nombrado Miembro correspondiente en Valparaíso de la Facultad de Medicina.
El periódico El Diario, de Valparaíso, del 19 de julio de 1858, reprodujo el informe que Villanueva hizo llegar al Intendente de la provincia, sobre la situación en que se encontraba el Hospital de Caridad, en cuanto a estadística médica. Proponía en él, además, crear una policía de prostitución y establecer un reglamento para las prostitutas, como un medio para detener los estragos que hacía la sífilis41. Esta carta la reprodujo también El Mercurio, el 21 de julio. Según Villanueva, tres eran las enfermedades dominantes en Valparaíso: la pulmonía, la Luc Venérea y el reumatismo.
En 1861 comenzó a prestar servicios gratuitos en el Dispensario del Asilo del Salvador, en Valparaíso.
En julio de 1865 presentó a la Municipalidad de Valparaíso un “Informe sobre la peste de viruela”.42
Como muchos médicos, también se dedicó a los negocios. Fue socio fundador de la “Unión Chilena”, compañía mixta de seguros mutuos y a prima fija, contra incendios y riesgos marítimos; accionista del Banco Nacional de Chile, en 1865; y dueño de varios inmuebles.
Durante la guerra contra España se embarcó, en su calidad de Cirujano Mayor del Departamento de Valparaíso, con el Comandante General de la Escuadra Aliada43.
En marzo de 1870 formó parte del Directorio del Telégrafo Trasandino, proyecto que, como ingeniero, dirigía su hijo Julio Villanueva44.
La Intendencia de Valparaíso lo nombró miembro de la Comisión de Higiene Pública en 1876.
Al declararle Chile la guerra a Bolivia y Perú en 1879, Villanueva renunció a sus funciones de Cirujano Mayor de la Marina, pero el Gobierno le destinó a la organización de los servicios navales.
En abril de 1883 renunció al cargo de Médico del Hospital, asumiendo por esa misma época como miembro de la Junta Central de Vacuna.
Falleció el 8 julio 1890 y poco después murió su esposa, Genoveva García y Videla, el 18 de septiembre de 1892.
En su sesión del 24 agosto 1960, la Sociedad Chilena de Historia de la Medicina, acordó solicitar a la Municipalidad de Valparaíso que diera a una de las calles de la ciudad el nombre de “Doctor Francisco J. Villanueva”45.

Domingo Faustino Sarmiento.
Sobre la incorporación de Sarmiento a la Masonería se han tejido algunas fantasías. Félix A. Chaparro creyó que, una vez en Chile, “ingresó en una de las filiales de la Logia Lautarina, que fundaran San Martín y O’Higgins, en cuyo cuadro lógico figuraron ilustres personalidades chilenas y argentinas”46. Este mismo autor refiere que el gobierno de Rosas le acusaba de pertenecer a una logia en Argentina y por esto el gobernante pidió a su homólogo chileno la repatriación del “traidor Domingo Faustino Sarmiento, perteneciente a una logia sanguinaria e infame, (que) sigue conspirando del modo más alevoso e inicuo desde Chile, donde se ha refugiado contra el orden y gobierno de la Confederación Argentina”.47
En realidad, Domingo Faustino Sarmiento fue propuesto en la Logia “Unión Fraternal”, en Valparaíso, Chile, el 6 de junio de 1854 y fue iniciado el día 27 del mismo mes. Con fecha 17 de julio de ese mismo año fue aumentado a segundo grado. Esta fue toda la participación que tuvo el hermano Sarmiento en la Masonería chilena. En los Cuadros posteriores de “Unión Fraternal”, apareció con 2º grado y en calidad de ausente48. Es curioso que no haya obtenido el tercer grado en Chile, pues sabemos que permaneció en el país hasta marzo de 185549, aunque dedicado por
completo a la situación política argentina y sin abandonar Santiago. Cuando emprendió rumbo a su patria lo hizo a través de la Cordillera de los Andes.
Hacer la biografía de este insigne educador y político argentino se aparta de los objetivos de este artículo, pero es necesario bosquejar una breve semblanza.
Nació en San Juan, Argentina, el 15 de febrero de 1811, y fue bautizado como Faustino Valentín, aunque toda su vida fue conocido como Domingo Faustino. Sólo pudo estudiar durante nueve años en la Escuela de la Patria, de su ciudad natal; el resto de su educación se la proporcionó durante breve tiempo un tío sacerdote y el resto, que fue mucho, se lo proporcionó a sí mismo a través de sus lecturas.
Emigró por primera vez a Chile en 1831, tierra donde nació su hija Faustina, fruto de su amor con la chilena María del Canto, y regresó a San Juan en 1836. Volvió a Chile nuevamente en noviembre de 1840, otra vez víctima de las persecuciones políticas. Esta vez se dedicó al periodismo.
“En 1842 el gran sanjuanino inició en Chile su tarea educacional, que ya había practicado en San Juan: por encargo del ministro Manuel Montt organizó la Escuela Normal de Santiago, la primera correspondiente a América Latina. Sarmiento fue su director desde la creación hasta 1845. Durante esos tres años se dedicó a la preparación de maestros, introduciendo métodos nuevos que renovaron la enseñanza”.50
Entre 1845 y 1848 el gobierno chileno lo envió a Europa y a Estados Unidos a completar estudios sobre educación y sobre los problemas de la inmigración y colonización.
De regreso en Chile contrajo matrimonio con Benita Agustina Martínez Pastoriza, coterránea suya, viuda del chileno Domingo Castro y Calvo, y madre de Domingo Fidel, un niño de tres años de edad, al que Domingo Faustino amó como a su propio hijo.
Su esposa era dueña de una finca en el barrio Yungay, de Santiago, lugar donde se instaló el matrimonio y al que llegó la madre de Sarmiento y su hija Faustina. Casó esta última con el francés Julio Belin, a quien asoció el suegro en una imprenta donde editó su periódico La Crónica, nuevos libros y otros tantos folletos. De esta editorial surgió su libro “Educación Popular”, en 1849.51
Al llegar a Chile la noticia del levantamiento de Urquiza contra Rosas en Argentina, Sarmiento regresó de inmediato a su tierra junto con otros compatriotas, entre los cuales destacaba Bartolomé Mitre. Se le confirió el grado de Teniente Coronel y tuvo a su cargo la edición del Boletín del Ejército durante la campaña. Tras la contundente victoria en Caseros, el 3 de febrero de 1852, serias diferencias entre Sarmiento y Urquiza impulsaron a aquel a emprender viaje a Brasil para, desde ahí, embarcarse rumbo a Chile nuevamente, donde permaneció hasta principios de 1855.
“De regreso a la patria, en diciembre de 1855, es uno de los fundadores y primer Orador de la Logia Unión del Plata Nº1”.52
El 21 de junio de 1860 se le confirió el grado 33º junto a otros destacados personeros de la vida pública argentina, como Santiago Derqui, Presidente de la República, y Bartolomé Mitre, Gobernador del Estado de Buenos Aires.53
Enviado por el Gobierno de su patria a desempeñar una misión diplomática en Chile, Perú y Estados Unidos, en 1864, en calidad de Ministro Plenipotenciario, el Supremo Consejo y la Gran Logia le encomendaron su representación para que tomara contacto con el Supremo Consejo y las Grandes Logias de los Estados Unidos de América.54
En 1868 fue elegido Presidente de la República.
Durante el banquete que le ofreció la Masonería con ocasión de este acontecimiento, anunció su alejamiento de la Orden mientras durase su mandato presidencial:
“Llamado por el voto de los pueblos a desempeñar la primera magistratura de una república que es, por mayoría, del culto católico, necesito tranquilizar a los timoratos que ven en nuestra institución una amenaza a sus creencias religiosas”.55
Más adelante agregó: “Llamado a desempeñar altas funciones públicas, ningún relato personal ha de desviarme de los deberes que me son impuestos; simple ciudadano, volveré un día a ayudaros en vuestras filantrópicas tareas, esperando desde ahora que, por los beneficios hechos, habréis de continuar conquistando la estimación pública; y por vuestra abstención de tomar como corporación, parte en las cuestiones políticas o religiosas que ocurriesen, lograréis disipar las preocupaciones de los que por no conocer vuestros estatutos, no os consideran como el más firme apoyo de los buenos gobiernos, el más saludable ejemplo de práctica de las virtudes cristianas y los más caritativos amigos del que sufre”.56
El 18 de abril de 1882 se afilió a la Logia “Obediencia a la Ley” Nº 13.57
En 1882 fue elegido Soberano Gran Comendador y Gran Maestre del Supremo Consejo del grado 33º y Gran Oriente para la República Argentina, cargo que desempeñó hasta 1886.58
“Si bien fue legislador, gobernador de San Juan, diputado y senador nacional, ministro, embajador, general e incluso Presidente de la Nación Argentina, su más grande mérito reside en los esfuerzos que realizó a través del periódico, del libro y de los cargos públicos que desempeñó para difundir la enseñanza, afianzar el orden y propagar todo lo que significase cultura y progreso, desde el ferrocarril y el telégrafo, hasta el fomento de la inmigración, la fundación de escuelas, la creación de bibliotecas, etc. A ese afán suyo de promover la educación se debe la creación que hiciera del Colegio Militar de la Nación, de la Escuela Naval, del Observatorio de Córdoba, de las Escuelas Normales, etc.”59

Otros iniciados.
Benjamín Oviedo, repitiendo lo dicho en el artículo de la revista La Verdad, menciona a otros argentinos iniciados en la primera época de “Unión Fraternal”: “En 1855 llegaron a fortalecer las columnas de la ‘Unión Fraternal’ los nuevos hermanos argentinos Jacinto Rodríguez Peña, Domingo Rodríguez Peña y José Manuel Moreno (...)”60.
Según Alfredo Barahona, en su historia de “Unión Fraternal”, el 16 de agosto de 1854 habrían sido iniciados en la Logia “Jacinto y Domingo Rodríguez Peña y José Manuel Moreno, cuyas vidas y obras imprimieron, también, surcos profundos en los diversos campos que actuaron”61.
Sin embargo, los hermanos Rodríguez Peña no figuran en ninguno de los Cuadros conocidos de la época. En el cuadro del 24 de junio de 1855, únicamente se señala que Jacinto fue propuesto para la iniciación el 19 de marzo de 1855, pero que se encuentra ausente. Moreno tampoco figura en el cuadro de “Unión Fraternal” del 24 de junio de 1855 ni en el de agosto del mismo año.
En la “Liste des membres de la R.·. L. ‘Unión Fraternal’ qui se trouvent, Démissionnaires, absents ou Rayés et qui ne sont pas activs – cotisants”, presentado por ese Taller al Gran Oriente de Francia, con fecha 30 de julio de 1858, sólo aparece Joseph Emmle. Moreno, grado 2º, iniciado en la R. L. y dimisionario. No se indica año de iniciación. Pero no aparecen allí, debiendo estarlo, los hermanos Rodríguez Peña. Y decimos que debieran estar, pues incluso Sarmiento figura en el listado, con calidad de ausente.
Alcibíades Lappas, que no menciona a los hermanos Rodríguez Peña, sólo se refiere a José María Moreno (1835-1882): “Jurisconsulto eminente, catedrático de la Universidad de Buenos Aires, académico, ministro interino de Guerra y Marina, gobernador de la provincia de Buenos Aires, ocupó también la Fiscalía General de Gobierno. Hombre de exquisita cultura y gran elevación moral, su propia vida era una lección de conducta cívica. Iniciado en la Logia Unión Fraternal de Santiago de Chile (sic), afiliose a su regreso a la Logia Tolerancia Nº 4. El 26/8/1859 figura en la L. Unión y Amistad Nº 10”.62
Para terminar, es necesario citar a dos hermanos argentinos iniciados en Valparaíso: Juan Lavalle y Alberto A. Halbach.
Al igual que en los casos anteriores, la fuente original de esta tradición es el artículo publicado en la revista “La Verdad”, del 15 de marzo de 1916. Esta información fue recogida luego por Oviedo, Barahona y Sepúlveda Rondanelli en las obras ya citadas.
Lavalle y Halbach integraban la comitiva que acompañó a Sarmiento, Ministro Plenipotenciario de Argentina, en 1864.
Los dos primeros llegaron a Santiago en enero de ese año63, anticipándose a la llegada del diplomático que no arribó a Santa Rosa de Los Andes, sino hasta el 14 de abril64. Dejaron el país el 2 de octubre, a bordo del vapor “Bogotá”, rumbo al Callao, para participar con la comitiva en el Congreso Americano que se celebraría en Lima65.
No existen documentos que permitan confirmar la iniciación de Lavalle, Secretario de la delegación, y Alberto Halbach, pero es probable que ella haya ocurrido. Se puede suponer que Sarmiento no dejaría de visitar su logia madre en Valparaíso y que sus dos acompañantes fuesen propuestos para la iniciación. Sin embargo, dado que no aparecen en el citado libro de Alcibíades Lappas, no habrían sido masones activos en Argentina.
Extrañará, tal vez, que Juan Bautista Alberdi no se haya integrado a la Masonería en Valparaíso, pero esto se explica por su enemistad con Sarmiento. El mismo Alberdi lo explica en carta que le escribe a Javier Villanueva el 12 de febrero de 1873, al enterarse de que éste ha sido elegido Gran Maestro: “Yo no me hice masón en Chile por no fraternizar con Facundo II. Pero ahora no respondo de no llegar a serlo”.66

NOTAS:
1 Benjamín Oviedo, La Masonería en Chile. Bosquejo histórico. La Colonia, la Independencia, la República. Santiago, Soc. Imp. y Lit. Universo, 1929: 114.
2 Benjamín Oviedo, “Antecedentes históricos sobre la fundación de la Gran Logia de Chile”. En Revista Masónica de Chile, Año XIV, Nº 3, Mayo de 1937: 69.
3 Alcibíades Lappas, La Masonería Argentina a través de sus hombres. Segunda edición. Buenos Aires, Imprenta Belgrano, 1966.
4 Revista “Judaica Iberoamericana” Nº 3, 1979. Santiago, Universidad de Chile, Facultad de Filosofía y Letras. (Hubo edición separada).
5 Santiago, sin datos de editorial, c1983.
6 “Notas Masónicas”. La Verdad, Año VII, Nº 11, Santiago de Chile, 15 de marzo de 1916: 20.
7 Citado por Sol Serrano: “Emigrados argentinos en Chile”. En: Nueva mirada a la historia. Santiago, Edit. Ver, 1996.
8 Alcibíades Lappas, op. cit.
9 Archivo Notarial de Valparaíso (ANV), Vol. 87, f. 342v.
10 ANV, Vol. 91, f. 95.
11 ANV, Vol. 94, f.106v.
12 Vicente Osvaldo Cutolo: Nuevo diccionario biográfico argentino. Buenos Aires, Editorial Elche, 1968.
13 ANV, Vol. 100, f. 318v.
14 Cuadro de Unión Fraternal de 1853 y acta de fundación, del 27 de julio de ese año.
15 Vicente Osvaldo Cutolo, op. cit.
16 Emilio J. Corbiere, La Masonería. Política y sociedades secretas. Buenos Aires, De Bolsillo, 2004: 242.
17 Alcibíades Lappas, op. cit.
18 Cuadro de Unión Fraternal, del 24 junio 1855.
19 Cuadro de Unión Fraternal, agosto 1855.
20 ANV, Vol. 91, f. 124.
21 Virgilio Figueroa, Diccionario Histórico y Biográfico de Chile. Santiago, Imprenta y Litografía La Ilustración, 1897, tomo IV-V: 788.
22 Sol Serrano: “Emigrados argentinos en Chile”. En: Nueva mirada a la historia. Santiago, Edit. Ver, 1996.
23 El Mercurio, Nº 9362, Valparaíso, 10 septiembre 1858.
24 ANV, Vol. 125, f. 73v.
25 La correspondencia de Sarmiento. Primera serie: Tomo I, Años 1838-1854. Compilador Carlos S. A. Segreti. Córdoba (R. A.), 1988: 182.
26 ANV, Vol. 91, f.42.
27 ANV, Vol. 119, f. 738v.
28 Estatutos Cámara de Comercio Valparaíso, 1858.
29 La Patria, Nº 2519, Valparaíso, 20 octubre 1871.
30 Virgilio Figueroa, op. cit.
31 Cuadro de la Logia Unión Fraternal, 1858.
32 Revista de Estudios Históricos, Instituto de Investigaciones Genealógicas, Santiago de Chile, Nº 11 : 230.
33 Cuadro de 24 de junio de 1855.
34 Tableau, 30ª, 31 marzo 1862.- Alcibíades Lappas: “Noticias de los albores de nuestra Masonería Nacional”. En Revista Masónica de Chile, Año XVIII, Nº3-4, mayo-junio 1981: 7.
35 Benjamín Oviedo. La Masonería en Chile: 299.
36 Memoria Anual Gran Logia de Chile, 1868: 2.
37 El título era “Gran Maestre” hasta que fue modificada la Constitución en el siglo XX.
38 Revista La Verdad, Santiago, 15 julio 1922: 68.
39 Alfonso Bulnes: Juan Bautista Alberdi, Epistolario, 1855-1881. Santiago, Editorial Andrés Bello, 1967: 7.
40 El Comercio, Nº 63, Valparaíso, 5 febrero 1859.
41 El Diario, Nº 2202, Valparaíso, 19 julio 1858.
42 La Patria, Nº 671, Valparaíso, 4 octubre 1865.
43 La Patria, Nº 844, Valparaíso, 28 abril 1866.
44 La Patria, Nº 2035, Valparaíso, 22 marzo 1870.
45 Anales Chilenos de Historia de la Medicina, 2º semestre 1960: 200.
46 Félix A. Chaparro, El Logista Sarmiento. Rosario, Librería y Editorial Ruiz (Tipografía Llorden SRL), 1956: 17.
47 Ibídem, p. 19.
48 Cuadro agosto 1855 y Listado 1858.
49 El 10 de marzo de 1855 le escribió a Bartolomé Mitre, desde Santiago: “Yo salgo mañana para San Juan, adonde llegaré el 17. No esperando alcanzar la diligencia que sale de Mendoza el 23, partiré en una extraordinaria el 25 de Mendoza, con dirección al Rosario”. (Correspondencia de Sarmiento, Tomo II, Año 1855-1861. Córdoba (R. A.), 1991: 9.
50 (Natalio J. Pisano), Vigencia de Sarmiento, Cartilla Sarmientina. Comisión Permanente de Homenaje a Sarmiento. Homenaje al prócer en el centenario de su fallecimiento. Buenos Aires, 1988: 7.
51 Ídem.
52 Alcibíades Lappas, op. cit.
53 Félix A. Chaparro, op. cit.
54 Noemí Beatriz Fernández. La Masonería. Origen. Historia. Desarrollo. Estructura. La Masonería en el mundo y en la Argentina. Sarmiento y la Masonería. Investigación y texto de la Museóloga (...), Jefa del Departamento de Museografía del Museo Histórico Sarmiento. Buenos Aires, junio de 1993: 23.
55 Ibídem, p. 25.
56 Ibídem, p. 29.
57 Alcibíades Lappas, op. cit.
58 Alcibíades Lappas, op. cit.
59 Félix A. Chaparro, op. cit.
60 Benjamín Oviedo, La Masonería en Chile: 114.
61 Alfredo Barahona Z., Bosquejo histórico de la Logia Unión Fraternal Nº 1. 1ª época, 1853-1906. (Santiago, Imprenta del Universo, c1845): 23.
62 Alcibíades Lappas, op. cit.
63 La Patria, Nº 151, Valparaíso, 26 enero 1864.
64 La Patria, Nº 219, Valparaíso, 16 abril 1864.
65 La Patria, Nº 362, Valparaíso., 4 octubre 1864.
66 Alfonso Bulnes, op. cit., p. 682.


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